Olga Kaniskina y la Torre de Babel.

Hacía calor y, como sucede en toda Corea, un olor a ajo aderezaba las calles de Daegu. Era el 31 de agosto de 2011 y en ese entorno extraño, se abrió ante mis ojos la explicación de un relato bíblico. No tuve una epifanía, ni estaba fumando hierbas.

En esa mañana, durante los Campeonatos Mundiales de Atletismo, las mujeres salieron a las calles coreanas para contender los 20km de marcha. La rusa Olga Kaniskina y sus 26 años de edad, brillaban en el asfalto con tres oros trascendentes: dos mundiales (2009 y 2007) y uno olímpico (2008).

Kaniskina.Daegu2011.IAAF
La rusa, doble Campeona Mundial y Campeona Olímpica, Olga Kaniskina, en competencia, durante Daegu 2011. FOTO: IAAF.

Hermosa y delicada -como la más pequeña en un grupo de bellas matrioskas- Kaniskina se adueñó del liderato desde el inicio y cruzó la meta en primer sitio. Hazaña histórica, nunca antes vista: ¡tres oros mundiales al hilo!

Pero Olga no celebró, no fue a estirar, ni a dar entrevistas, ni a recibir masaje. Permaneció parada, a una orilla de la meta. Allí se abrió ante mí la puerta de un entendimiento más legible que la palabra.

Kaniskina.Daegu2011.IAAF2
Kaniskina felicita a su coequipera Anisya Kidryapkin, tras darle a Rusia oro y bronce en 20km de marcha, en Daegu 2011. FOTO: IAAF.

No hablo ruso, ni Olga habla español. No dejé de ver qué pretendía. Un instante después, la feliz Kaniskina abrió sus brazos, sonriente, para felicitar a su coterránea Anisya Kidryapkin por ganar bronce. Creí que entonces se retiraría para tener una necesaria sesión de fisiatría, ¡pero no! Se quedó allí, recibió también a Vera Sokolova, (que fue 11ª) y esperó aún más, hasta la llegada de Tatiana Mineeva, quien fue descalificada. La reina de la macha atlética pasó casi media hora parada en el arco de meta, imperturbable.

Se me olvidaron todos los oros que Olga haya ganado y empezó a brillar su corazón.

Entonces recordé la Torre de Babel. Soberbio edificio de siete pisos y casi 100 metros de alto. Según los hebreos, el tirano Nimbrod mandó construirla, después de El Diluvio (cerca del 1,480 A.C.). La lectura rabínica Midrash, documenta que ésta fue una afrenta a Dios, por ‘relegar a un mundo inferior a los humanos y dejar el mundo superior para Él’. La meta de la Torre, era alcanzarle y enfrentarlo.

La arrogancia humana mereció ‘castigos’ de Dios: la diversidad del lenguaje y el nulo entendimiento. Pero el escarmiento es siempre ambivalente y la represalia abre la puerta a nuevas posibilidades. En este caso: encontrar la claridad de un entendimiento superior al habla; que rebasa odios, envidias y confrontaciones. Descubrir nuevos lenguajes era la oportunidad

Tuve un albor de razonamiento: Dios quizá ‘castigó’ a esa humanidad mesopotámica para desistir de esfuerzos vanos y confusos. Dios no está en el cielo, sino en la propia especie humana y mientras los idiomas nos distancian, en muchos otros lenguajes, el ser humano se conecta. El lenguaje conductual, por ejemplo.

Con Kaniskina confirmé que el amor es el idioma universal; que éste unifica al hombre con Dios y al hombre con el hombre.

Confirmé que en cualquier punto de la Tierra la empatía puede encontrar convergencias que diluyen el idioma, las costumbres, los dioses creados por el hombre, o hasta el pecaminoso pasado de ancestros que en un momento fueron víctimas y en otro verdugos. Podría pasar entre México y España; entre Estados Unidos e Irak …ojalá hasta entre Israel y Palestina.

Pero esa conducta hermosa me llevó a pensamientos dolorosos: ¿Por qué en algo ‘tan trivial’ como el deporte me quedó claro? ¿Por qué en algo tan vital como la coexistencia es difícil de entender? Unos ojos mexicanos encontraron admirable un accionar ruso. No hubo nación, ni lenguaje; sólo humanos admirados por el amor al prójimo.

Propongo dos opciones: encontrar ejemplos, o crearlos.

Publicado por Katy Lopez

Katy López radica en la Ciudad de México. Desde 2001 es reportera y su fuente principal es la información deportiva. Actualmente trabaja en El Heraldo de México.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: