Las historias que surgieron, detrás de la historia que nos contaron.
Autor: Katy Lopez
Katy López radica en la Ciudad de México. Estudió en la Escuela de Periodismo ‘Carlos Septién García’. Desde el año 2000 es reportera. Su fuente principal es el Deporte Olímpico; se especializa en difundir semblanzas, la divulgación científica en el deporte y la investigación histórica. Actualmente es periodista independiente.
Mucha controversia ha causado el traslado de la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023, pero ¿por qué esa situación no solo está permitido, sino que incluso es una REGLA de la justa?
Esto ya le sucedió a México en dos eventos individuales femeniles: pentatlón moderno y pistola de aire 10m.
En este podio están México y CCS.En el evento ganaron tres mexicanas.
El contexto es altamente valioso: pese a ser una región relativamente pequeña, en ella se realiza la justa multideportiva más antigua del mundo, pero en sus primeras ediciones (entre 1926 y 1935) eran menos de diez los países asistentes.
Sin embargo, después de la II Guerra Mundial, cuando Barranquilla, Colombia recibió la justa en 1946, incrementaron las naciones participantes; el dominio de Cuba y México era evidente y para resto de los países participantes era difícil seguirle el ritmo a estas potencias regionales en muchos deportes de la justa; mientras Cuba y México llevan tres atletas por prueba, algunas naciones alcanzan a llevar dificultosamente a uno.
Para empezar ¿por qué pueden ir tres atletas del mismo país a un mismo evento? En deportes como atletismo van solo dos, pero en tiro deportivo, tiro con arco o pentatlón moderno sí hay tres representantes y en estos casos si no van mínimo tres por país, no se tiene el quórum mínimo de participantes, pues en la región Centrocaribeña hay disciplinas menos practicadas que otras.
Por ello, en la edición de Panamá 1970 la entonces recién fundada Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), que es hoy Centro Caribe Sports (órgano regente de los Juegos Centroamericanos y del Caribe) tomó una decisión para motivar a las naciones que se quedaban ‘al filo del podio’: si un país dominaba todo el medallero de una disciplina, al menos la presea de bronce se desplazaría al primer atleta de otro país que no fuera el dominante.
¿Por qué? Es razonable que el nivel de atletas cubanos y mexicanos es alto y, al competir entre sí mismos en selectivos nacionales, incrementan entre ellos su calidad hasta alcanzar un rendimiento competitivo de talla mundial. Los casos más evidentes para México son la marcha atlética varonil y los clavados en ambas ramas, donde cualquiera que logré clasificarse como seleccionado nacional es medalla segura en Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Países con menos recursos financieros, menor infraestructura y menores avances en Ciencias Deportivas, hacen un triple esfuerzo para competir ante atletas que han sido ya incluso medallistas mundiales y olímpicos y así, para darle merecimientos a los atletas de países que no son quizá TAN fuertes pero quedan cerca, se decidió que en caso de que un podio se vistiera de una sola bandera, se desplazaría el tercer sitio al siguiente atleta en turno QUE NO FUERA de la misma nación y que a través de este cambio se reconociera el esfuerzo adicional -y casi siempre en solitario- que atletas de pequeñas naciones han hecho para rendir al máximo y a veces codo a codo ante medallistas mundiales.
Hoy la región se ha fortalecido hasta acaparar la atención mundial en deportes como: Atletismo, Ciclismo, Boxeo, Clavados, Pentatlón Moderno, Taekwondo, Tiro con Arco, Surf, Beisbol, Basquetbol, Voleibol de Sala, entre muchos deportes más.
De aquellos primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1926 en los que compitieron menos de 270 atletas de tres países: Cuba, Guatemala y el anfitrión México; 96 años después, en San Salvador 2023, hay más de 4 mil 200 deportistas de 36 naciones en contiendas en 37 deportes que son cada edición más competitivos que los anteriores.
Justo en San Salvador 2023 se dio el primer caso de una atleta que se vio beneficiada por esta regla y decidió regresa la medalla que recibió por desplazo: la tiradora, Campeona Panamericana de Lima 2019 y olímpica en Tokio 2020, Laina Pérez de Cuba, que estuvo en desacuerdo de recibir el bronce que ganó en competencia la mexicana Alejandra Cervantes, al lado de sus coequiperas Alejandra Ibarra (oro) y la finalista olímpica Alejandra Zavala (plata); aún cuando los jueces le leyeron el reglamento y le aclararon que era lo conducente, Laina -quién además es legisladora pues funge como Diputada por el municipio de Jagüey Grande, en ‘La Mayor de las Antillas’- insistió en ser ella misma quien le colgara la medalla de vuelta a Alejandra.
Las tres mexicanas dominaron la prueba.
En reconocimiento a este gesto inédito, algunos, como Bernardo de la Garza, ex director de la Conade (2008-2012), propone que México postule a Laina Pérez ante el Comité Internacional del Juego Limpio y le concedan esta medalla, que se entrega desde 1964 y que por Cuba solo ha ganado el legendario boxeador, tres veces Campeón Olímpico, Teófilo Stevenson, quien al enfrentar a pugilistas jóvenes procuraba no lastimarlos.
Lo que es un hecho es que una amistad solidaria ha nacido en San Salvador 2023 y si se vuelven a encontrar, Laina y su grandeza en empatía, seguramente se recibirá con un abrazo y una sonrisa a Alejandra, pues este gesto va más allá de quien gane o quien pierda una medalla.
La meta de México es la misma de hace cinco años: ganar el título del medallero en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ahora en la edición de San Salvador 2023 pero ¿cómo lograrlo?
La respuesta es simple: de los 465 eventos que concederán títulos centrocaribeños, el país debe ganar al menos en 130 para adjudicarse el primer lugar de la tabla.
En la edición 24 de estos Juegos, México llega con 644 competidores en todos los deportes, excepto el debutante netball y en el fisicoculturismo, para ser la Delegación más grande en San Salvador 2023.
En esta, que es la justa regional más antigua del mundo, México se consagró con el título del medallero en Barranquilla 2018, con la presencia de la potencia olímpica y mundial Cuba. El país no superaba a ‘La Mayor de las Antillas’ en estos Juegos Centrocaribeños, en duelo directo, desde la edición de San Juan 1966 y ahora, de nueva cuenta con 36 países de la región reunidos, México busca el Bicampeonato, a pesar de avanzar con freno de mano en este proceso olímpico.
¿Cómo llega México al primer evento del ciclo olímpico?
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023, no son solo el primer escalón del ciclo olímpico esta vez son también el primer evento del cuadrienio que se realiza después de la pandemia por COVID-19, en un año ‘condensado’ de competencias.
Solo en 1959 sucedió algo similar: en enero de aquel año, Caracas, Venezuela recibió los Juegos Centroamericanos y del Caribe y en agosto la ciudad de Chicago, Estados Unidos albergó los Juegos Panamericanos. Todo porque la sede sudamericana cambió de gobierno y postergaron la justa regional a inicios de 1959, para dejar el intenso camino del ciclo libre hacia los Juegos Olímpicos de Roma 1960.
Esta vez, la contingencia sanitaria mundial postergó los Juegos Centroamericanos y del Caribe que en origen se realizarían en la Ciudad de Panamá, pero ante la emergencia mundial, la sede declinó y San Salvador salió a ‘rescatar’ la justa y así la recibe por tercera ocasión en su historia (1935, 2002 y 2023).
En este escenario, México también tuvo sus adversidades previas a la pandemia: en 2019 se dio la cancelación del fideicomiso FODEPAR que etiquetaba recursos públicos al deporte, las diferencias entre los organismos deportivos CONADE y COM, pero especialmente, las adversidades administrativas en las Federaciones Deportivas Mexicanas.
En Deportes Acuáticos (que comprende: natación, clavados, polo acuático, clavados de altura, natación artística y natación en aguas abiertas): la Federación Mexicana de Natación que es desconocida por World Aquatics, es reconocida por CONADE y aunque World Aquatics convocó a una Comisión Estabilizadora de estos deportes, CONADE no le reconoce, lo que dejó en un ‘limbo’ a los atletas, pues, por ejemplo en clavados, los atletas se encontraron en una bifurcación: ¿asistir o no a los eventos selectivos convocados por uno u otro organismo? Los recursos públicos se redujeron y en casos como la Natación Artística fue el empresario Carlos Slim quien a través de su fundación apoyó al equipo para competir -y ganar- en la Copa del Mundo de Egipto; en otros casos como el nadador Miguel de Lara se apoyó con Margarita Primavera para tener un respaldo y ahora, además de ser el primer tritón con marca a los Juegos Olímpicos de Paris 2024, es amplio candidato a escuchar varias veces el Himno Nacional en San Salvador 2023.
Otros deportistas han boteado, rifado artículos, hecho kermeses, ¡y hasta venden contenido suyo en Only Fans! o han acudido a la Cámara de Diputados a externar la vicisitudes que enfrentan, a un año de los Olímpicos franceses.
Si bien, en el escenario de competencia se enfrentan en igualdad de condiciones, es notorio que la naturaleza de cada deporte en México, no existe esa misma igualdad. Mientras en algunos deportes los competidores padecen las consecuencias judiciales, financieras o administrativas; en otros cuentan con el apoyo de todas las aristas convenientes para floreces: como el taekwondo, que tuvo recientemente un Campeonato Mundial en nuestro país (Guadalajara 2022), lo que prueba la coadyuvancia de gobiernos municipales, estatales y federales, con la Federación Mexicana, Panamericana y Mundial de este deporte; (Campeonato Mundial en el que por cierto se dio una actuación histórica para México con cinco medallas, tres de ellas de oro con: Daniela Souza, Leslie Soltero y Carlos Sansores).
Por ello, situación curiosa será que justo dos deportes acuáticos: natación y natación artística -pese a la intrincada situación administrativa nacional e internacional que enfrentan- se proyectan a darle varias de esas 130 anheladas medallas de oro a México.
Pero también avanzan en un arduo sendero deportes como: tiro con arco, que no puede recibir recursos públicos por una observación a sus finanzas; atletismo, que no tiene apoyos públicos por un proceso judicial con el titular de su Federación; ciclismo, cuya Federación Mexicana fue desconocida por el organismo internacional (la UCI) y que dejó este deporte encargado al Comité Olímpico Mexicano y pedalistas del país externan su descontento pues, según dicen, no se respetaron los procesos de selección y no fueron electos para representar al país en San Salvador 2023.
¿Quiénes destacan por México?
Es cierto que México va con nuevos talentos, pero también con medallistas olímpicos como: Germán Sánchez (clavados) quien regresa después de una severa lesión en el tendón de Aquiles a competir en la plataforma de 10m; así como Aída Román y Alejandra Valencia en el tiro con arco.
Además, van medallistas mundiales como: la abanderada Alexa Moreno (gimnasia artística), Carlos Sansores, Daniela Souza, Leslie Soltero, Brandon Plaza, Carlos Navarro, Bryan Salazar (todos en taekwondo) Jorge Martínez (patinaje de velocidad), Karina Alanís, Maricela Montemayor, Brenda Gutiérrez y Beatriz Briones (todas de canotaje), Paola Longoria (racquetbol), o Emiliano Hernández, medallista en la final de las Copas del Mundo de Pentatlón Moderno; así como la novena del beisbol mexicano que ganó bronce en el Clásico Mundial…aunque solo dos peloteros de esa selección están en el equipo de San Salvador 2023.
México también llega a estos Juegos con Campeones Continentales como: Jessica Salazar, Daniela Gaxiola y Yuli Verdugo (todas en ciclismo de velocidad), Gerardo Ulloa y Daniela Campuzano (ambos en ciclismo MTB), Crisanto Grajales (triatlón) o Juan Virgen (voleibol de playa).
¿Qué deportes darán más oros?
Además de las figuras de las que se esperan buenos resultados, con la natación y la natación artística, hay disciplinas en las que México tiene expectativas de dominar el medallero, como: clavados, ciclismo de pista y de montaña, pentatlón moderno, racquetbol, esgrima, deportes ecuestres, todas las gimnasias (artística en ambas ramas, trampolín y rítmica); taekwondo, tiro con arco y triatlón, en el caso específico de la lucha, la rama femenil es la que llega con más posibilidades de conseguir varios títulos.
Además, hay que considerar que México llega con una fuerte selección mexicana de atletismo, que va por un promedio de entre 7 y 9 medallas de oro, gracias a un equipo sólido con atletas como: Diego Del Real (martillo), Uziel Muñoz (bala), Tonatiu López (800m), Laura Galván (5,000m y 10,000m), Alma Delia Cortés (1,500m) o el legendario Juan Luis Barrios que competirá en sus sextos Juegos Centroamericanos y del Caribe, en busca de su novena medalla de la justa.
Sin embargo, adicional a la buena generación mexicana, se suma otro factor: las islas del Caribe no presentan en todos los casos a sus mejores atletas. Muchos de ellos, especialmente de Jamaica, priorizaron -en este macrociclo competitivo previo a los Juegos Olímpicos- los Campeonatos Mundiales de sus respectivas disciplinas, como el de Atletismo que será en Budapest, Hungría en agosto; o competencias que les den puntos en el ranking de clasificación a los Juegos Olímpicos de Paris 2024 y por ello no competirán en San a Salvador 2023.
Al igual que en Barranquilla 2018, en la segunda semana de competencias, que será el cierre de los Juegos, México estará en duelo continuo, codo a codo, por cada podio ante Cuba, que será su más cercano rival, con Colombia haciendo también frente.
En esa semana, también se definirán las preseas en boxeo y sí se esperan de 2 a 4 oros para México en el ring, pero también en deportes por equipo, donde el país cuenta con posibilidades de llegar a medallas en: beisbol, basquetbol y futbol, los dos ambas ramas.
¿Qué hacer después de San Salvador?
Por segunda ocasión se han empalmado en el mismo año Juegos Centroamericanos y del Caribe con Juegos Panamericanos, lo que además de condensar la temporada preolímpica la hace un periodo de doble intensidad para los atletas que este año también buscan su clasificación a los Olímpicos de Paris 2024.
En algunos casos como el atletismo, el Campeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe clasifica directo a los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile (excepto en 21k, pues esa prueba no se competirá en la justa continental).
Esta temporada se sustenta sobre una ‘viga de equilibrio’ en la que se busca el máximo esfuerzo pero, en la alta exigencia que implica el mejor resultado, no se caiga en lesiones que afecten el camino hacia las siguientes etapas del ciclo olímpico.
Por ello, la mayoría de los atletas que aquí se presentan cerrarán su etapa competitiva de verano en agosto, harán un periodo de descanso activo y reanudarán la curva ascendente de entrenamiento para en otoño estar en condiciones de medirse ante los mejores de América, en el ciclo olímpico más corto e intenso de los últimos 64 años.
Entre un deporte dividido, el oscurantismo se propaga. México podía presentar a una de las generaciones más exitosas y diversas de su historia, en el primer evento del ciclo olímpico hacia los Juegos de Paris 2024; sin embargo, al menos 17 atletas con calidad para competir en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023 quedaron fuera de la Selección Nacional, por una decisión tan monopólica, como carente de sentido común.
La lista de los mexicanos que competirá en el atletismo de San Salvador 2023 comprende a 38 deportistas; entre los que destacan: el multimedallista panamericano Juan Luis Barrios, quien correrá su primer evento de ciclo olímpico en ruta: los 21k; la Campeona Panamericana Laura Galván; la Subcampeona Panamericana de 400m Paola Morán; Citlali Cristian, 1ª mujer clasificada a los Juegos Olímpicos de Paris 2024, en el 42k, o la mejor velocista de México Cecilia Tamayo (100m y 200m), quien se prepara en la Universidad de Houston con la leyenda Carl Lewis como su entrenador y aquí puedes conocer su historia.
El oscurantismo es una práctica deliberada para evitar que información y conocimiento se difunda. Fue altamente practicada en la Era Medieval y así parece que el atletismo del país está en el medievo, pues información internacional que es pública no se le da a conocer a atletas, entrenadores ni Institutos Estatales del Deporte para pedir el cumplimiento de las reglas del Comité Organizador de San Salvador 2023, por lo que todo quedó a expensas de decisiones de Antonio Lozano.
Al ser el primer evento del ciclo olímpico, cuya meta es promover el deporte e impulsar a las nuevas generaciones de atletas y naciones que difícilmente llegarían a unos Juegos Olímpicos, los Juegos Centroamericanos y del Caribe pidieron como ÚNICO REQUISITO estar dentro de los primeros sitios del ranking de la región; con una marca hecha en un evento avalado por World Athletics, en cualquier lugar del mundo.
Sin embargo, Antonio Lozano, que se ostenta como dirigente del atletismo mexicano, pidió a los atletas que desearan llegar a San Salvador 2023 cubrir criterios diferentes: presentarse en un selectivo en León, Guanajuato, del 28 al 30 de abril pasado y les exigió cumplir condiciones que ninguna otra nación solicitó a sus atletas como lograr uno de los dos primeros sitios del ‘evento selectivo’ y cubrir marcas específicas por disciplina.
Hubo atletas que se encontraban en zona de ranking de la región para competir en San Salvador 2023, pero no pudieron viajar a la competencia en Leon, Guanajuato por desarrollar su carrera deportiva y académica en Estados Unidos, como es el caso de Claudina Díaz en salto de altura.
Otros, aunque si vinieron, no ‘cumplieron’ los parámetros que no solicito ni el Comité Organizador, sino de manera unilateral Lozano Pineda; ese fue el caso de Melisa Muñoz en salto de longitud, que si estaba en zona de ranking y debió ser registrada a San Salvador 2023.
Los dos casos más sonados en esta situación son los de: Paola Bueno, que en 2022 ganó medalla de plata en los Campeonatos Mundiales de Atletismo Sub20 de Cali, Colombia en lanzamiento de martillo y pese a su calidad internacional no fue considerada en el equipo; así como el velocista sinaloense César Ramírez, quien estaba en zona de ranking en las pruebas de velocidad y no fue contemplado, por lo que México no lleva a ningún representante en la rama varonil en 100m ni 200m.
Reuniendo caso por caso, México pudo llevar AL MENOS a 17 competidores más y participar con tres relevos.
Además de ellos, no se incluyeron a atletas que cumplían los estándares del Comité Organizador: Yareli Valdivia (100m), Verónica Angel (800m), Itzel Martínez (800m), Sabrina Salcedo (1,500m), Ariday Salcedo (100m vallas), Antonia Sanchez (400m vallas), Yara Amador (400m vallas), Gabriela Flores (3,000m con obstáculos), Elisa Olazarán (altura), María Fernanda Reyes (garrocha), Zaida Uresti (garrocha); Daniel Stokes (200m), Sebastián Torres (800m), Ulises Loza (1,500m), Héctor Herrera (110m vallas), así como los relevos de ambas ramas 4×100 y el 4x400m femenil.
Paola Bueno es la 1ª mexicana que gana una medalla mundial en lanzamiento de martillo.
En diez casos, porque no cumplieron lo pedido por Lozano Pineda, otros siete porque en el reacomodo de los registros, tras la declinación de algunos países en algunos eventos (como Jamaica, en la mayoría de las pruebas de velocidad), aunque México era el siguiente en la lista y le correspondía el cupo, Lozano no lo aceptó.
Así pues, México enviará únicamente a 38 atletas aunque hubo posibilidad de enviar a casi 60, en el primer evento del ciclo olímpico, posterior a la pandemia por COVID-19 y que funge como un importante paso de medición internacional, previo a los Campeonatos Mundiales de Atletismo y los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile.
¿Imaginan negarle a la Campeona Olímpica, Campeona Mundial y Recordista del Orbe Yulimar Rojas competir en San Salvador 2023 porque no compitió en un evento selectivo convocado en su natal Venezuela?
La gravedad del caso mexicano se incrementa cuando queda al descubierto la poca o casi nula interacción de las autoridades deportivas del país; pues en ediciones previas, las participaciones en los tres eventos del ciclo olímpico (Centrocaribeños, con Juegos Panamericanos y Olímpicos) una junta técnica llamada ‘Comisión Tripartita’ con la participación de: Conade, Comité Olímpico Mexicano y Confederación Deportiva Mexicana (hoy desarraigada del Sistema Nacional del Deporte), reunían sus análisis técnicos para conformar las selecciones nacionales de cada deporte; hoy, la cerrazón de un individuo que se encuentra en un proceso judicial, libre bajo fianza y con pagos mensuales de amparos, acusado de peculado por casi 5mdp, decidió el porvenir de los atletas.
La ausencia de esta Comisión Tripartita también influyó para que no se pudiera crear el andamiaje diplomático de convencer a cuatro países de participar en los 35km de marcha atlética; tampoco hubo oportunidad de discernir si el Campeón Panamericano de Lima 2019, Fernando Martinez debía o no representar a Mexico, pues aunque sí cumplió los requisitos de Lozano y compitió en León, Guanajuato, fue denunciado en 2020 por su ex pareja por violencia de género y amenazas de muerte, lo que causó su baja como atleta representante del Ejército Mexicano.
A pesar de las situaciones adversas que dejaron fuera a casi 20 atletas, México podría llevarse el título del medallero del atletismo en San Salvador 2023; por la alta calidad competitiva de mexicanos en más disciplinas; entre ellas en campo con el Campeón Defensor Diego del Real (lanzamiento de martillo) o el medallista continental Uziel Muñoz (impulso de bala), pero también por la declinación de atletas que priorizarán su temporada en los Campeonatos Mundiales de Atletismo o los Juegos Panamericanos.
Queda un sabor agridulce por los buenos resultados de quienes llegarán a El Salvador y el amargo pesar de quienes se quedarán en casa, sin demostrar su potencial internacional.
SELECCIÓN MEXICANA DE ATLETISMO A SAN SALVADOR 2023
FEMENIL
Cecilia Tamayo 100m y 200m
Paola Moran 400m
Alma Delia Cortes 1,500m y 5,000m
Laura Galván 5,000m y 10,000m
Citlali Cristian Mascote 10,000m
Margarita Hernández 21km
Isabel Guadalupe Oropeza 21k
Arian Iveth Chia Hernández 3,000m con obstáculos
Valeria Ortuño Martinez 20km
Alejandra Ortega Solís 20km
Susana Estefanía Hernández Aviña Saltó de Longitud
Verónica Luzania Ramírez Lanzamiento de Disco
Alma Patricia Pollorena Figueroa Lanzamiento de Disco
Luz Mariana Reyes Lanzamiento de Jabalina
Lilia Borja Pérez Heptatlón
VARONIL**
Luis Antonio Aviles Ferreiro 400m
Valente Mendoza Falcón 400m
Jesús Tonatiu López Alvarez 800m
Fernando Daniel Martínez Estrada 1,500m y 5,000m
Diego Adolfo Garcia Barcenas 5,000m
Victor Emanuel Zambrano Gonzalez 10,000m
Juan Luis Barrios 21k
Guillermo Campos Ornelas 400m vallas
César Daniel Gomez Ponce 3,000m con obstáculos
Mario Uriel López Suarez 3,000m con obstáculos
Noel Ali Chama 20km
José Luis Doctor Morales 20km
Erick Portillo Salto de Altura
Edgar Rivera Salto de Altura
Jorge Luna Estes Salto con Garrocha
Uziel Muñoz Impulso de Bala y Lanzamiento de Disco
Jairo Moran Martínez Impulso de Bala
Diego del Real Lanzamiento de Martillo
José Manuel Padilla Lanzamiento de Martillo
David Carreón Manriquez Lanzamiento de Jabalina
Carlos Armenta Castro Lanzamiento de Jabalina
* * José Luis Santana declinó competir en las pruebas de 10,000m y 21k; queda a espera de confirmar los nombres de los dos mexicanos que podrían suplirle.
Su mayor placer es sentir el intenso palpitar del corazón y el vértigo en el estómago. Cecilia reposa cada spike en el block de salida, se inclina, acomoda sus manos, inhala profundo y mientras exhala visualiza el proceso de su momento favorito: correr a máxima velocidad.
“Me gusta mucho la adrenalina que siento en la carrera, que mi corazoncito esté latiendo a toda velocidad, siento que me va a dar una taquicardia…¡y me encanta!”
Cecilia Tamayo Velocista mexicana
Cecilia ha roto en tres ocasiones el Récord Mexicano de 200m, la última vez el 14 de mayo de este año: paró el reloj en 22.45 segundos en el American Athletic Conference Championship y esta marca le dio la clasificación a los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Budapest 2023. Todo gracias a esfuerzo y disciplina constante, acompañados de la guía de una leyenda mundial: el nueve veces Campeón Olímpico Carl Lewis, a quien el mundo vio volar en el tartán y por ello le bautizó como ‘El Hijo del Viento’.
“La verdad admiro mucho a mi entrenador. No solo por su carrera deportiva. Lo veo en el día a día, el cómo es, cómo nos trata a sus alumnos, cómo nos cuida y nos regaña. Es muy admirable y más porque podría estar haciendo otra cosa de su vida: dedicarse a salir en la tele y aprovechar su fama, pero no, sigue dedicando su tiempo y su vida a transmitir sus conocimiento, entrenar a las nuevas generaciones y me honra mucho ser parte de esas nuevas generación que podemos aprender de él”, comentó sonriente Tamayo.
La mexicana ha compartido con Lewis tantas temporadas, que ha conocido la personalidad del hombre que además ganó diez medallas del orbe; las primeras de ellas, 40 años atrás: tres oros en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Helsinki 1983 (100m, 4x100m y salto de longitud).
“Es todo un personaje, debo de admitirlo. Es una persona muy enfocada de la que se puede aprender mucho; te va a corregir y regañar cuando no lo hagas bien. De repente es un poco gritón (risas), no lo voy a negar, pero tiene un amplio conocimiento que me ha ayudado a crecer un montón y lo que más me gusta de entrenar con él es que busca mantenerte enfocado en la meta que estás buscando. Es muy claro en ello y me gusta mucho esa cualidad”, compartió la atleta de 26 años de edad.
Constructora de velocidad
Si bien, Cecilia probó las mieles de muchos deportes, como: futbol, gimnasia o natación, el atletismo se convirtió en el ‘fuego’ que detonó la pólvora en su corazón.
“Así como muchos sienten esa pasión por anotar un gol, para mi desde que sentí esa adrenalina, esas ganas de buscar mejoría, de querer superarme a mi misma, fue algo increíble. Todo eso me hizo enamorarme del atletismo”, confiesa la velocista.
De entre los 25 eventos atléticos disponibles en pista y campo para ella, eligió los dos más explosivos: 100m y 200m, hasta descubrirse como una constructora de velocidad nata.
14
Es el lugar que hasta ahora ocupa Ceci Tamayo en 200m, en lo que lleva la temporada mundial 2023 avalada por World Athletics.
“Soy una corredora que construye su velocidad en la carrera. Según estudios, la máxima velocidad que un ser humano alcance la puedes mantener un segundo y después de eso comienza a desacelerar pero, hemos visto que tengo una gran resistencia a la velocidad; es decir: a que una vez que construyo mi velocidad, puedo mantenerla por un poco más de tiempo y hasta sentir que estoy acelerando en lugar de decaer.
“En los 200m, al salir de la curva, aún quedan 100m que para mi son muy fuertes, porque en la recta tengo para mantener esa fuerza y seguir con las técnicas para cerrar hasta la meta”, explica la atleta.
Cecilia ya logró la marca a los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Budapest, Hungría en la prueba de 200m y buscará cubrir el crono también en los 100m, pero en verano, cuando inicie la ventana de clasificación a los Juegos Olímpicos de Paris 2024 (del 1º de julio del 2023 al 30 de junio del 2024), también buscará superar las marcas y llegar a la magna justa francesa.
En 100m, Ceci tiene como mejor marca de temporada 11.35s (con viento legal) y su mejor crono personal en el hectómetro es de 11.21s hecho en 2021.
“Esos tiempos son verdaderos retos para muchos atletas, pero la verdad está entre mis planes superarlas. Busco competencias con buen nivel para estar en el ranking por puntos de World Athletics, pero también sé que esas marcas son factibles de lograr”.
GO COUGARS!
Cecilia estudia Ingeniería en Sistemas Computacionales en la Houston University y viste los colores de los Cougars,.
“Me gusta la logística, las matemática y los retos de programar. Vi varios programas de distintas Universidades; antes de tomar la decisión hablé con varios entrenadores y me gustó mucho el programa de Houston, me identifiqué mucho con su proyecto y su proceso de desarrollo”, compartió la atleta, que antes de correr en el Mundial húngaro, representará a México en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023 y buscará también su boleto a los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile.
“Me siento muy feliz de regresar al atletismo y estar en un momento fuerte, en el que siento que voy en una dirección correcta hacia lo que quiero llegar para cumplir mis metas”, expresó la atleta, pues desde los Juegos Olímpicos Juveniles de Nanjing 2014 no formaba parte de una Selección Nacional.
“Para mi Nanjing 2014 fue un cambio total. Verme en un estadio olímpico, que mi esfuerzo había valido la pena para llegar a este punto, que estaba lista para competir con las mejores y decir ‘así me quiero ver, pero en unos Juegos Olímpicos de grandes’ fue mi motivación”, recordó la nacida en Guanajuato, quien desde Texas admite entre sus añoranzas, la familia y en especial, la gastronomía.
«La comida es lo que mas extraño. La familia también pero si extraño un buen mole rojo…y también los tacos, porque en Houston no son iguales”, admite sonriente.
Cecilia regresará a la pista, a poner sus spikes en los blocks de salida, a escuchar las instrucciones de una leyenda que le aconseja, a sentir el corazón acelerado y al escuchar el disparo de salida saldrá a construir su máxima velocidad por el mayor tiempo posible, hasta llevar sus piernas a la máxima frecuencia y el cronómetro a sus límites, siempre en busca de poner el nombre de México entre lo más selecto y veloz del atletismo en el mundo.
¡Hay tantos conceptos, tantas perspectivas para entender al deporte!
Algunos ven que lo único glorioso es la victoria; otros valoran la lucha, aunque no haya triunfo; hay quienes perciben especialmente los recursos tecnológicos, los elementos más sofisticados; o quienes aplauden las jugadas o movimientos más espectaculares; hasta habrá quienes encuentren importante ver el físico de los competidores. Ninguno es ‘el mejor’ ni ‘el peor’ concepto, son solo distintas formas de ver lo mismo.
Pero, habemos quienes encontramos como recurso más valioso la admiración: el poder conmovernos, ilusionarnos, inspirarnos a encontrar que quizás hay un poco de esa historia extraordinaria en nosotros mismos…o que al menos queremos acercarnos a ser un poco como esa persona admirable que descubrimos gracias al deporte.
No siempre será el ganador del Balón de Oro. El brillo de la admiración no solo es para un Campeón Mundial o un Campeón Olímpico; a veces puede venir de un niño que, sin entrenar, está dispuesto a rodar 70 kilometros, solo por probar sus límites.
El deporte es un idioma aparte y son miles de pulsos los que llegan desde toda edad, estrato socioeconómico, estructura física o color de piel a transitar sus caminos y, cuando menos lo creen, un día, el destello suyo inspira a miles.
Para algunos, la esencia del deporte está en mantener viva nuestra capacidad de asombro ante una historia que puede nacer en la vereda de un atleta famoso, como en la de un niño de primaria.
Las escenas de: un príncipe austriaco con traje de charro en competencia; el perdedor más grande del deporte olímpico invernal, dos mujeres rompiendo añejas reglas; una madre y ama de casa en el podio; o un militar que murió sin saber si fue asesinato o suicidio, son algunas de las historias que se entremezclan con los pulsos del Comité Olímpico Mexicano (COM).
En sus primeros 100 años de existencia, conozcamos curiosidades de su historia y la importancia de París, Francia en el desarrollo del deporte olímpico mexicano.
EL PRELUDIO
Aun antes de que existiera el Comité Olímpico Mexicano, nuestro país ya tenía una historia olímpica por contar.
Paris 1900 fue la primera participación de México en unos Juegos Olímpicos con tres hermanos que además fueron los primeros mexicanos en un podio de los Juegos. Los hermanos Pablo, Manuel y Eustaquio Escandón y Barrios, con el estadounidense William Wright, ganaron bronce en el polo hípico.
Porfirio Díaz era aun presidente de México cuando los hermanos Escandón y Barrios compitieron en los Olímpicos. Eran hijo del empresario Antonio Escandón (quien, por cierto, regaló a la CDMX el monumento a Cristobal Colón que se encontraba en Av. Paseo de la Reforma) un importante accionista en la industria ferrocarrilera que impulsó con gran interés el entonces presidente de México.
En la historia del deporte olímpico mexicano no se contempla este bronce, pues participó un jinete estadounidense y se determinó este logro como ‘medalla mixta’.
Pero después de los hermanos Escandón, hubo una participación mexicana de la que muy poco se sabe, pero que contrasta profundamente con la primera: mientras los Escandón procedían de las esferas socioeconómicas más altas y privilegiadas de México, la segunda Delegación Olímpica Mexicana procedió de una comunidad indígena del norte del país.
En los Juegos de San Luis 1904 se alternaron los Olímpicos con un evento llamado ‘Días Antropológicos’. En ellos por primera vez México compitió en impulso de bala con cuatro representantes de la tribu Cucapah, una comunidad que radica tanto en la zona norte de Baja California y hasta el sur de Arizona.
En aquella edición compitieron, representado a México: el Jefe Pueblo Colorado, Jerry, John Roy y Chizi; quienes compitieron contra atletas de pueblos originarios de otros países; sin embargo, el Comité Organizador determinó ese y otros 11 eventos distintos del impulso de bala como competencias que no ofrecían medalla. Solo la competencia que se hizo casi dos semanas después fue contemplada como el evento oficial que si concedió preseas y donde sólo contendieron siete estadounidenses y un griego. A pesar de ello, México sí tuvo una segunda participación en el entorno olímpico, antes de crear su propio Comité Olímpico Nacional.
LOS INICIOS
En el amanecer del Siglo XX el Comité Olímpico Internacional cumplía 30 años de existencia (se fundó el 23 de junio de 1894) y pocos países, casi todos europeos, hacían quórum para contender en los Juegos.
La situación fue un pretexto para el Barón Pierre de Coubertin -fundador de los Olímpicos Modernos- para enviar a su amigo, Henri de Baillet-Latour, aristócrata belga y vicepresidente del COI, a una gira diplomática y estratégica por América Latina.
El 16 de febrero de 1923 Baillet-Latour llegó a México, acompañado por Miguel Beistegui, embajador de nuestro país en Bélgica, con dos motivos: extenderle al país una invitación oficial para competir en los Juegos Olímpicos de Paris 1924 y difundir el movimiento olímpico al hacer justas multideportivas regionales.
El 23 de abril de 1923 se creó la Sociedad Olímpica Mexicana de la que el poblano y destacado empresario zapatero Carlos B. Zetina fue el primer dirigente y el General Tirso Hernández el segundo al mando.
Los dirigentes del primer antecedente del Comité Olímpico Mexicano se comprometieron a que en 1926 realizarían la primera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la Ciudad de México con Cuba, Guatemala y el anfitrión del evento en contienda presente. Esta es la justa olímpica regional más antigua del mundo y en 2023, la ciudad de San Salvador, en El Salvador, recibirá la edición 24 del evento.
PARÍS 1924
Así como en 1900 París fue la primera sede olímpica que vio la participación de México (y su primer ascenso al podio de los Juegos), en 1924 de nueva cuenta la Ciudad Luz vería el regreso de México a la magna justa de verano, para no ausentarse nunca más, pues desde París 1924 hasta Tokio 2020 el país ha estado siempre presente en estos Juegos.
Desde los hermanos Escandón, hasta la edición de la capital nipona de Tokio 2020, nuestro país ha visto a mil 792 atletas competir en unos Juegos; pero, después de tocar un escenario olímpico ¿cuál es el destino? De esto nos habló el único medallista olímpico mexicano de lucha Daniel Aceves, quien ganó medalla de plata en lucha grecorromana de Los Ángeles 1984.
Medallas olímpicas ha ganado México entre Paris 1924 y Tokio 2020
UN PREMIO AL COM
En 1962, cuando José de Jesús Clark Flores ejercía su segunda dirigencia (no continua), en el Comité Olímpico Mexicano, este organismo recibió el Trofeo Conte Alberto Bonacossa, un reconocimiento concedido desde 1954 por el Comité Olímpico de Italia, en honor al Conde Alberto Bonacossa, quien fue miembro del Comité Olímpico Internacional.
El premio se le concedía al Comité Olímpico Nacional que rindiera más esfuerzos en beneficio del Movimiento Olímpico. La última vez que se entregó fue en 1974.
Venezuela (1959), México (1952) y Ecuador (1967) fueron los únicos organismos latinoamericanos que fueron galardonados con este trofeo.
243
Mexicanos han competido en alguna disciplina del atletismo en Juegos Olímpicos; el gremio Olímpico más grande para el país
MÉXICO COMO SEDE
Un año después de recibir este reconocimiento, José de Jesús Clark Flores impulsó la idea de ver a la Ciudad de México como la primera capital latinoamericana sede de unos Juegos Olímpicos. Con el apoyo del presidente Adolfo López Mateos, se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto presidencial para autorizar al Departamento del entonces Distrito Federal y a la Secretaría de Educación Pública a gestionar la candidatura que se ganó el 12 de octubre de 1963, para recibir la XIX Olimpiada en 1968.
México no solo fue la 1ª sede olímpica latinoamericana, fue además la primera del mundo con una altitud a más de dos mil metros sobre el nivel del mar; situación que continuamente reprocharon los delegados de países europeos, pues ese factor resultó en condiciones difíciles para las pruebas de resistencia (como el maratón), pero a la vez fue una característica idónea para las disciplinas anaeróbicas (como las pruebas de velocidad o las pesas).
La justa se realizó en el sexenio siguiente bajo la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz y entre condiciones socio políticas de altos contrastes entre capitalismo y socialismo, grupos estudiantiles y autoridad; esta tensión decantó en ver, diez días antes de la inauguración de los Olímpicos, la matanza de integrantes del Movimiento Estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, al norte de la Ciudad de México.
Pese a beneficios y adversidades, México 1968 es recordado por ser una de las ediciones más innovadoras de todos los tiempos y la última en donde reinó un espíritu de hermandad y pacifismo, pues a la siguiente edición, en Munich 72, se dio el ataque terrorista a la Delegación de Israel.
De entre las historias extraordinarias que nacieron en México 68, destaca dos: la protagonizada por el último hombre en cruzar el maratón olímpico:
En los más de 100 años de historia olímpica mexicana, nadie ha podido igualar lo hecho por el jinete chihuahuense Humberto Mariles (1913-1972) quien es hasta ahora el mexicano más exitoso en Juegos Olímpicos, pues ganó dos medallas de oro y una de bronce en una misma edición de los Juegos: Londres 1948; dos de ellos con su eterno y querido compañero ‘Arete’; aquí la historia del binomio más glorioso y malquerido del deporte mexicano:
Medallas ha ganado México en deportes de conjunto: bronce de basquetbol en Berlín 1936, oro de futbol en Londres 2012 y bronce de futbol en Tokio 2020.
Pero después de Mariles, en cantidad de medallas totales, sin importar el color, el líder es el clavadista capitalino Joaquín Capilla (1928-2010), quien ganó cuatro medallas, una de ellas de oro.
Mientras la mujer más exitosa del país es la taekwondoín sinaloense Maria del Rosario Espinoza, con tres preseas que ganó de forma consecutiva, una de cada color: conquistó oro en Beijing 2008, bronce en Londres 2012 y plata en sus últimos Juegos Olímpicos, los de Rio 2016.
LA MUJER MEXICANA
La primera como referente en la historia del deporte olímpico es la esgrimista Eugenia Escudero (1914-2011), quien fue la primera mujer del mundo en portar la Bandera Nacional en la ceremonia de inauguración de unos Juegos Olímpicos, durante la décima edición de Los Ángeles 1932.
De 73 atletas mexicanos que compitieron en esos Juegos, solo dos eran mujeres, una de ellas fue la lanzadora María Uribe Jasso y la otra Eugenia Escudero, cuyo padre fue maestro de armas del Colegio Militar y uno de los impulsores de este deporte de combate en México.
Eugenia tenía 17 años cuando abanderó a la Delegación Olímpica Mexicana de 1932 y días después participó en las clasificatorias y fue eliminada en la 1ª ronda del florete, para ser la primera mujer de México en la esgrima olímpica.
Otra fue la famosa velocista Enriqueta Basilio, 1ª mujer del mundo en encender un pebetero olímpico, durante los Juegos de México 1968. Aunque su carrera deportiva no fue tan destacada, Basilio y su buena condición para subir los 93 escalones hasta el pebetero del Estadio Olímpico Universitario, la pusieron en el reflector social y aprovechó la posición para darle un mejor lugar al deporte, a la mujer y al Movimiento Olímpico.
Otra importante mexicana fue esposa, madre y ama de casa; después de cumplir con los compromisos sociales de la época se convirtió en la primera mujer de México que ganó una medalla olímpica; ella es Pilar Roldán y esta es su historia:
De los momentos históricos para las mujeres mexicanas en unos Juegos Olímpicos destaca el logro de Aída Román y Mariana Avitia, pues en Londres 2012 no solo le dieron a México sus primeras medallas olímpicas en tiro con arco; además fueron las primeras mujeres del país que ascendieron a un mismo podio juntas.
15
Medallas para México se han ganado en clavados; 13 en boxeo y 11 en atletismo y en este último deporte, Raúl González es la única persona de México que ha ganado dos medallas en una misma edición: oro en 50km y plata en 20km en Los Ángeles 1984.
HISTORIA EN HIELO
La nieve podrá derritirse, pero la historia escrita en ella permanece y para México también cuentan los capítulos escritos entre el frío.
México tuvo su primera incursión en Juegos Olímpicos de Invierno en St. Mortiz 1928 con un equipo de bobsleigh conformado por: Lorenzo Elízaga, Mario Casas, Genaro Díaz, José Díaz e Ignacio de Landa. Ellos lograron mejor participación del país en esta versión de los Juegos, hasta hoy en día, al terminar en el sitio 11 de 22 equipos.
Fue a mediados de los 80 cuando un príncipe austriaco llevó en manos la Bandera de México para competir en el esquí alpino: Hubertus von Hohenlohe (1959-), hijo del Principe Alonso von Hohenlohe y la Princesa Ira von Fürstenberg, quien rerpresentó a nuestro país en seis ediciones Olímpicas de Invierno: Sarajevo 1984, Calgary 1988, Albertville 1992, Lilehammer 1994, Vancouver 2010 y Sochi 2014.
Hubertus nunca ganó una medalla, pero siempre lució por sus trajes de competencia únicos, con la representación de México en ellos. Fundó la Federación Mexicana de Esquí, fue presidente del organismo y aún después de retirarse, se encargó de diseñar y manufacturar el uniforme de las Delegaciones Mexicanas que compitieron en Pyeongchan 2018 y Beijing 2022, además de mantenerse como un mentor para las nueva generaciones de alpinistas mexicanos.
10
Apariciones ha tenido México en Juegos Olímpicos de Invierno, participando en seis deportes: esquí alpino, bobsleigh, cross-country, patinaje artístico, skeleton y esquí en estilo libre
En la edición de Calgary 1988 no solo compitió Hubertus, además en esos Juegos debutó la primer mujer mexicana: la jalisciense Diana Encinas, quien compitió en el patinaje artístico.
Entre las historias curiosas, en aquellos Olímpicos canadienses, en una camioneta sin calefacción llegaron también a Calgary los hermanos jaliscienses Roberto, Jorge, José y Luis Tamés Perea para competir en bobsleigh, en trineo para dos personas; procedentes de un país sin infraestructura de entrenamiento, las duplas terminaron en los sitios 36 y 37 de 41 participantes.
Hasta el día de hoy, Luis ‘El Cuaz’ Carrasco es el único atleta de México que ha clasificado a uno de los eventos más arriesgados y con una de las clasificaciones olímpicas más complicadas: el skeleton. ‘El Cuaz’ compitió en los Juegos de Salt Lake City en 2002 y se mantiene activo en la práctica de deportes como las disciplinas ecuestres.
En la historia más reciente, dos mexicanos acapararon el escenario en los Olímpicos de Invierno. El primero fue el queretano Germán Madrazo, quien con sus propios medios se sumó a un exótico equipo de países con poca o nada de nieve: el venezolano Yonathan Fernández, el tongano Pita Taufatufoa y el mexicano Madrazo.
Para ninguno fue fácil llegar con sus propios recursos, pero juntos compitieron en Pyeongchang 2018.
Después de meses de preparación y competencias continuas, para Germán -que entonces tenía 43 años de edad y pocos años de aprender a esquiar- fue especialmente complejo competir en los 15km del esquí nórdico olímpico y llegó en último sitio de 112 competidores; sin embargo, sus compañeros de equipo Pita y Yonathan, más esquiadores de otros países sin nieve, lo recibieron como su hubiese ganado una presea: la de sus propios reto y adversidades.
Cuatro años después tocó turno a Donovan Carrillo, el jalisciense que rompió con una sequía de 30 años sin ver a un mexicano en el patinaje artístico olímpico y quien en los Juegos de Beijing 2022 se convirtió en el primer mexicano en clasificar al programa largo de la justa.
Con el apoyo del entrenador Gregorio Núñez, Donovan no solo demostró que, pese a entrenar en una pista recreativa sin las dimensiones oficiales y pese a no contar con un amplio equipo de patinadores competitivos en eventos internacionales, él podría contender ante los mejores del mundo y ante el nivel de exigencia de los jueces.
Donovan, quien además fue abanderado de la Delegación mexicana, fue el único patinador que presentó programas con acompañamiento que no emergiera de la música clásica y, por medio de su ejecución, portó el orgullo latinoamericano sobre el hielo.
Estos y muchos más pasos son los que México ha dado en las atmósferas olímpicas. Hoy en su primer centenario, el COM es dirigido por primera vez por una mujer: la ex clavadista y medallista mundial Marijose Alcalá, quien en el verano de este 2023 verá su primer reto en un escenario deportivo, tanto en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador, como en los Juegos Panamericanos De Santiago de Chile; además de preparar las logísticas de la Delegación Olímpica Mexicana que competirá en los Juegos de Paris 2024 y entre ello, lidiar con los conflictos que algunas Federaciones Deportivas Mexicanas (Ciclismo, Atletismo, Deportes Acuáticos, Tiro con Arco) tienen con sus respectivas Federaciones Mundiales, las diferencias con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte o la creación de estrategias para la captación de recursos.
Pese a estos u otros obstáculos en el camino, más y más nombres seguirán sumando sus historias a los pulsos del Movimiento Olímpico Mexicano, para inspirar, alentar y llenar de energía a un México cada día más escéptico pero también más ávido de figuras que iluminen los caminos hacia nuevos retos por conquistar.
Palmira Martínez nació con discapacidad visual y a causa de esa condición creyó por años que el destino no tenía nada qué ofrecerle; pero hoy es ella quien le da lecciones a la vida y este lunes correrá el major más importante del mundo: el Maratón de Boston.
“La discapacidad es una gran maestra que me ha enseñado mucho. Me ha dado el empuje para saber que puedo correr y lograr todo lo que me proponga; puedo llegar muy lejos con este desafío de romper paradigmas”
Palmira Martínez Maratonista ciega
Este es el número con el que correrá la mexicana.
“Cuando llegué a la meta del Maratón de la CDMX del 2022, me dijeron mi tiempo (4:13.54 horas) y supe que había calificado al Maratón de Boston. Es un sueño que jamas pensé lograr. En su momento me despertaba y decía “¿de verdad voy a ir a Boston?”. Es algo muy grande para mi y estoy muy motivada a dar lo máximo”, compartió sonriente Palmira, que en Massachusetts vivirá el décimo maratón de su vida y el primero fuera del país.
APOYO MÚLTIPLE
Palmira entrena con la ayuda del entrenador Roberto Vázquez y el guía Gustavo Cruz, también con la asistencia del Club de Corredores Halcones, especializado en entrenar a corredores ciegos y débiles visuales.
Su camino como corredora inició a sus 39 años de edad, en 2011, cuando en un concurso de una estación de radio ganó cortesías para una carrera de ruta de 5 kilómetros.
“Empecé a trotar con mi hermano y cuando gané esos pases y corrimos, lloré como no tienes idea cuando llegué a la meta porque había logrado algo que nunca imaginé. Desde ese momento dije “quiero seguir corriendo y sentir de nuevo esta alegría, esta satisfacción al lograr una meta”. Me emociono mucho al recordarlo porque descubrí que yo soy de este mundo de las carreras”, confesó la corredora de 50 años de edad.
Lograrlo fue difícil, no solo por el esfuerzo físico, sino por los años de crecer entre limitaciones, prejuicios y barreras sociales.
“Yo nací con malformación del nervio óptico y hubo una etapa en la que eso paralizó mi vida. Estudiaba la primaria en una escuela regular y recuerdo que al salir la directora le dijo a mi mamá “Su hija no puede seguir estudiando. Llévesela a su casa y mantenga allí porque ya no hay mas para ella”. Yo pensé que así era.
“Me quedé en casa, creyendo que no había más para mi, prácticamente cuando empecé a correr tuve un despertar y descubrí que tengo muchas habilidades, que una discapacidad no iba a encerrarme”, compartió Palmira, con una sincera sonrisa vestida de un labial rojo carmesí.
Correr la llevó a nuevos destinos pero también a nuevos retos y así detonaron sus talentos: aprendió computación, otro idioma y se certificó como coach de vida y de entrenamiento en liderazgo.
“Acepto mi discapacidad y vivo con ella, pero también me empuja a dar lo mejor. Tal vez me cueste más trabajo, tal vez lo haga más lento, pero lo que me proponga lo voy a lograr. Muchas veces nos resignamos a decir “no hay de otra, no puedo”, pero al cruzar esa primera meta en mi primer carrera me dije: “¿¡cómo no voy a poder!? ¡Claro que puedo!” Hoy no veo mi discapacidad como barrera, sino como motivación”
Palmira Martínez, maratonista mexicana
Palmira ya se encuentra en Estados Unidos, lista para descubrir con qué nueva hazaña va a sorprender a la vida.
PALMIRA MARTÍNEZ CÁRDENAS Edad: 50 años Lugar de nacimiento: Ciudad de México Ocupació: Coach de vida, fotógrafa, artista plástica y maratonista. Logros: Ha ascendido al podio en pruebas de maratón y 21k en México.
Más mexicanos en Boston
Palmira no será la única corredora ciega de México en el Maratón de Boston, con ella también participarán: Mariel Salas, Héctor Martínez y Francisco Hernández. Este es el primer equipo mexicano de corredores ciegos que competirá en el 42km más antiguo del mundo, pues vio su primera edición el 19 de abril de 1897 y tanto Palmira como Mariel son las primera mujeres con discapacidad visual que llegan al major más importante del orbe.
Llamar “deplorables” a presidentes y primeros ministros de naciones en la Unión Europea es uno de los duros recuerdos con los que se quedará Thomas Bach, el primer presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), que sale de la diplomacia para señalar abiertamente a los líderes de la política mundial.
A menos de 500 días de los Juegos Olímpicos de Paris 2024, Thomas Bach anunció que el Comité Ejecutivo del COI ha propuesto que los atletas de Rusia y Bielorrusia puedan competir en la justa parisina del próximo año, con cuatro condiciones:1. No pertenezcan al ejército o a agencias de seguridad de sus respectivos países. 2. No apoyan la invasión a Ucrania. 3. No utilicen ningún distintivo o insignia de sus naciones (no banderas, no himnos, no escudos), y 4. Compitan como “Atletas Neutrales”.
Esta decisión indignó a los líderes de más de 36 naciones que, semanas antes, firmaron una carta para oponerse a la presencia de rusos y bielorrusos en Paris 2024 y después de que el COI respondió con abrirle la puerta a los atletas de estos países, bajo los tres términos ya mencionados.
El derrumbe diplomático entre el COI y estaa naciones (entre ellas Estados Unidos, Inglaterra, Alemania o Canadá) decantó en que Bach dijera:
“Es deplorable ver que algunos gobiernos no quieren respetar a la mayoría en el interior del Movimiento Olímpico y a todas las partes interesadas en él en el mundo (…) es deplorable que estos gobiernos no quieran ver la doble moral que hemos enfrentado previamente, porque no hemos visto ni un solo comentario de ellos respecto a la participación de atletas cuyos países están implicados en otras 70 guerras o conflictos armados en el mundo (…) Pero es más deplorable que hagan caso omiso de la clarísima declaración de los dos relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuando en otros casos piden que se les respete”.
Thomas Bach presidente del COI
Ese punto es para Bach. Es cierto que nadie sancionó a Estados Unidos durante la invasión a Afganistán, ni tampoco a Rusia en la ocupación a Georgia.
Hoy en día tampoco causa indignación el eterno duelo entre Corea del Sur y Corea del Norte (propiciado por Rusia y Estados Unidos, por cierto); ni hay posicionamiento alguno ante el añejo conflicto entre los vecinos: Israel y Palestina; tampoco molesta que participen en los Olímpicos Etiopía y Sudán, pese a la intervención militar en Tigary; ni hay señalamientos hacia la Guerra Civil Yemení, con intervención de Arabia Saudita; la responsabilidad compartida entre España y Marruecos por la situación en el Sahara Occidental; así como las antiguas hostilidades en torno al Alto Karabaj, que involucran a Azarbayán, Armenia y Artsaj. En estos y muchos más episodios bélicos del mundo nadie ha protestado.
Si bien el discurso de Thomas Bach es inclusivo, también es incongruente, pues en febrero del 2022, con el inicio de la invasión rusa a Ucrania, fue el propio Bach, como presidente del COI, el que pidió a las Federaciones Deportivas Internacionales que excluyeran de sus eventos a los atletas rusos y bielorrusos (en algunos casos se mantuvieron en competencia, pero sin el uso de sus insignias nacionales, como la pelea de Saúl ‘Canelo’ Álvarez vs. Dimitry Bivol o en distintas etapas del tenis profesional).
¿Doble moral olímpica?
Sin embargo, al interior del propio COI podría revelarse que también existe una doble moral, pues en su Comité de Etica está la ex garrochista rusa, multimedallista olímpica y mundial, Yelena Isinvayeba, quien a la vez tiene un cargo en el Ejército Ruso y es por ello que el Comité Ejecutivo del COI pide revisar a detalle el impacto que tienen las decisiones de Bach hacia el exterior, y primero ver en el interior de su propio organismo; es decir: dejar de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.
El COI quiere ver a atletas rusos, pero no su bandera.
Hoy, Thomas Bach y su dirigencia en el COI están en la delgada e incómoda línea que sale de zona diplomática, pues por un lado Rusia le acusa de ser un “agente que trabaja a favor de Estados Unidos” -porque ¡cómo se iba a acabar la Guerra Fría hace 34 años!- pero al otro lado de la trinchera, Ucrania lo acusa de estar “del lado de Moscú”.
Bach y Voldomir Zelenski, presidente de Ucrania.
Daños colaterales a ucranianos
La decisión no está tomada. El COI ha expuesto su propuesta y ahora será votada con las Federaciones Deportivas Internacionales que forman parte del calendario de competencias de los Juegos Olímpicos (como atletismo, deportes acuáticos, gimnasias, judo o surf) y así se tomará la decisión final, mientras Paris 2024 alista su casa para recibir una fiesta que, sin siquiera haber comenzado, ya es controvertida.
Aún antes de que se haga oficial la situación de atletas rusos y bielorrusos, ya hay un castigo: el gobierno de Ucrania anunció que los atletas de su país no participarán en ningún evento clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Paris 2025 en el que estén registrados atletas rusos o bielorrusos, aun cuando sean llamados ‘Atletas Neutrales’.
Oleg Nemichov, miembro del Comité Olímpico Ucraniano y Secretario del Gabinete de Ministerios de Ucrania, hizo este anuncio y agregó que aquellas Federaciones Deportivas Ucranianas que no se apeguen a esta decisión también serán castigadas (con disminución de recursos o la petición de renuncia de sus titulares, por ejemplo).
Así, los Juegos Olímpicos que, hace más de 100 años hizo renacer un filántropo y romántico Barón Pierre de Coubertain -quien soñó con ver a la humanidad reunida en paz, solo por el deseo de compartir la lucha heroica del esfuerzo, sin importar quién sería el dueño de la victoria- se han transformado en todo lo que él no deseaba: un evento comercializado, vestido de marcas, vendido al mejor postor televisivo, que se ha corrompido por asignar medallas (como sucedió en el boxeo en Río 2016) y en el que la Tregua Olímpica de la Antigua Grecia no cabe más.
México regresa al foco olímpico al reiterar su deseo por albergar unos Juegos (ya sea en 2036 o en 2040); pero detrás de las intenciones, los hechos muestran el accionar del país como organizador y en tres casos específicos con malos antecedentes pues luego de ‘levantar la mano’ para recibir una fiesta deportiva, ha cancelado, mientras en otros dos casos las secuelas fueron negativas para los propios mexicanos.
Este 24 de marzo del 2023, el canciller Marcelo Ebrard compartió en redes sociales una carta dirigida a Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), para agradecerle por recibirlo a él y a Marijose Alcalá, presidenta del Comité Olímpico Mexicano (COM), en Lausana, Suiza y en esta cita recordar que nuestro país desea albergar de nueva cuenta unos Juegos Olímpicos, como lo hizo en 1968.
“Esta iniciativa está motivada en el momento histórico que vive México, en el cual los mejores valores y tradiciones de nuestro pueblo se han revalorado y nuestra sociedad se ha vuelto más participativa, desde hace muchas décadas, gracias a un proceso de regeneración de la vida pública, conocido como la Cuarta Transformación”
Carta de Marcelo Ebrard a Thomas Bach.
Este paso es seguimiento a la presentación oficial de la candidatura que tanto Ebrard como Alcalá hicieron el pasado 26 de octubre de 2022 en la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde hicieron pública una carta en la que el propio Bach considera a México entre los postulantes a recibir la XXXV edición de la justa.
Entonces el canciller se comprometió a dar un paso que quedó inconcluso:
“Paso numero uno integrar el Comité Promotor de Mexico: empresarios, cultura, deporte obviamente; todos los que van a estar involucrados en promover y después llevar a cabo lo que significa realizar unos Juegos Olímpicos. Ese Comité lo vamos a dar a conocer el día 30 de noviembre instalado”, garantizó.
Y aunque en noviembre del 2022 Marijose Alcalá explicaba que analizaban a diversos perfiles para tener un grupo “integral, incluyente y participativo”, casi cuatro meses después de la fecha que Ebrard se fijó como compromiso, aún se desconoce la cantidad de personas y los nombres que integren ese equipo.
Según Ebrard, actualmente el financiamiento para unos Juegos Olímpicos es: 30 por ciento por venta de boletos, 30 por ciento por patrocinadores, 30 por ciento aportación del COI y solo 10 por ciento es inyectado por dinero gubernamental.
La ironía
El que México busque una sede olímpica lleva a mirar en el pasado de sus postulaciones.
A lo más cercano de la familia olímpica internacional, la comunidad olímpica de Centroamérica y del Caribe, le falló en julio de 2021, durante esta administración federal de la Cuarta Transformación, cuando el Gobierno de México declinó ante Centrocaribe Sports la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2026, que para ese año celebrarán el primer centenario de la justa y que nuestro país organizó por vez primera en 1926 (inaugurados, por cierto, por el presidente Plutarco Elías Calles).
Son los Juegos regionales más antiguos del mundo y el orgullo deportivo de Centroamérica y el Caribe. ¿Por qué México se negó a unos Juegos Centroamericanos y del Caribe si habrían sido una importante etapa de preparación para capacitarse hacia la recepción de una justa olímpica?
Pero no es el único caso. México ha cancelado además la organización de dos Campeonatos Mundiales: el de Atletismo que se realizaría en la Ciudad de México en 1997 y que de manera emergente recibió Atenas, Grecia y justo 30 años después, Guadalajara, Jalisco albergaría los Campeonatos Mundiales de Deportes Acuáticos de 2017, que tras la cancelación se debieron competir en Budapest, Hungría; situación que trajo un prolongado y costoso litigio ante la Federación Internacional de Natación (ahora nombrada World Aquatics), que argumentó una gran pérdida financiera ante la repentina cancelación de la sede jalisciense.
¿Cómo quedó la imagen de México como sede, ante los organismos mundiales de atletismo y natación, dos de los deportes con más rating televisivo en los Juegos Olímpicos?
Por el otro lado, los dos últimos eventos de ciclo olímpico que México recibió dejaron secuelas negativas para la ciudadanía: los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014, que, pese a tener presupuesto gubernamental etiquetado por más de siete años, no contó con una villa para atletas y algunas instalaciones deportivas no cumplían con reglamento, pero sí se detectó un desfalco superior a los dos mil 300 millones de pesos.
Anterior a ello, Guadalajara, Jalisco recibió los Juegos Panamericanos del 2011 cuya Villa Panamericana se volvió un ‘elefante blanco’ que se construyó sobre una zona de protección ambiental, cercana al Bosque La Primavera y quedó inhabitable.
En lo que va de este sexenio, México ya organizó el Campeonato Mundial de Taekwondo en Guadalajara, Jalisco (2022) y en 2023 el país recibe el Campeonato Mundial de Voleibol de Playa (por primera vez en Latinoamérica y por primera vez no se hará en playa, sino en toreos en Tlaxcala), además en 2026 México tendrá sede compartida de la Copa Mundial de la FIFA con Canadá y Estados Unidos.
Un vecino poco contento
Hablando de Estados Unidos: Aquí hay un tema mucho más profundo que la sede en sí.
Las futuras sedes olímpicas deben poner especial atención a la situación financiera del país y la ciudad sede, las condiciones en que se encuentren las instalaciones deportivas existentes, de la posibilidad de crear áreas deportivas temporales o las condiciones de tránsito de Villa Olímpica hacia las áreas de competencia, pero mucho antes de ello se encuentra un punto estratégico: el cabildeo internacional.
El que México pueda convencer a otros países para votar a su favor es esencial, antes de pensar en cómo organizar la justa y, uno de los votos más fuertes en la familia olímpica mundial es el de Estados Unidos, que más allá de ser una potencia deportiva, es sede de una de las televisoras que más paga por los derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos: NBC.
Para la elección de una sede olímpica, votan únicamente los Miembros COI y hoy en día México no tiene ninguno, mientras Estados Unidos cuenta con dos.
Ante la muerte de ciudadanos estadounidenses en México, las discrepancias por el tráfico de fentanilo, el juicio a Genaro García Luna, las observaciones para cumplir con la agenda ecológica pactada y los señalamientos al T-MEC (como el maíz transgénico estadounidense que no desea recibir México), crean ríspidas relaciones entre vecinos y aunque Estados Unidos equivalga a ‘solo dos votos’ ante el COI, esos votos puede ser decisivos para que la balanza del resto de los países decante hacia otra opción.
Los rivales
Aun con todo esto, México entraría a la contienda con Berlín, Alemania que desea realizar los Juegos 100 años después de la justa que vio brillar a Jesse Owens por encima del ‘concepto ario’ de Adolfo Hitler.
También los busca Londres, que ya los ha organizado en tres ocasiones anteriores: 1908, 1948 y 2012; y finalmente, Yakarta, Indonesia país asiático que nunca ha recibido una justa olímpica.
¿Cuál será la sede ideal? ¿Cual es el concepto mundial sobre México como organizador? Las votaciones lo revelarán.
A 500 días de los Juegos Olímpicos de Paris 2024, México enfrenta el ciclo olímpico más turbulento de su historia… pese a ello ¿habrá medallas?
El terreno olímpico de México se encuentra en la condición más inestable, de su historia. A 500 días de los Juegos Olímpicos de Paris 2024, son diversas las incógnitas del desempeño de la Delegación Mexicana en la Ciudad Luz y el reloj inició una imparable cuenta regresiva en la que los resultados de los deportistas van mucho más allá de una preparación religiosa y su esfuerzo personal.
Diferencias ‘extra cancha’
En este ciclo olímpico por primera vez dos de los tres organismos deportivos más importantes de México son dirigidos por mujeres: la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) por la medallista olímpica en atletismo Ana Guevara y el Comité Olímpico Mexicano (COM) por la medallista mundial en clavados Marijose Alcalá; aunque este es un importante paso histórico para la administración deportiva femenil en México, las diferencias políticas e ideológicas de cada titular han decantado en esfuerzos independientes y no coincidentes por el mismo fin: ver el mejor desempeño de México en Juegos Olímpicos.
Marijose Alcalá y Ana Guevara.
Las mayores discrepancias estriban en su accionar ante las Federaciones Mexicanas de Natación, Atletismo y Ciclismo.
En el primer caso, su titular, Kiril Todorov, fue desconocido por World Aquatics (Federación Internacional de Deportes Acuáticos), decisión que apoyó el COM y por ello promueve la operación de una Comisión Estabilizadora; sin embargo, la Conade mantiene el apoyo a Kiril Todorov.
En el segundo caso: la Conade denunció a Antonio Lozano, por recibir dinero del gobierno para apoyar al atletismo mexicano, pero este a cambio entregó facturas falsas por más de 4.8 millones de pesos; al cometer peculado quedó inhabilitado para presidir el atletismo nacional y para recibir recursos públicos y a pesar de ello, el COM respalda a Lozano.
En ciclismo la Unión Ciclista Internacionaldesconoció a Edgardo Hernández como presidente de la Federación Mexicana de Ciclismo y Conade apoya el fallo, pero el COM se perfila por Edgardo.
A este escenario hay que agregarle una pieza: además de dirigir el COM, Marijose Alcala dirige la Comisión de Deporte en la Cámara de Diputados (legisla desde la bancada del Partido Verde Ecologista de México) y es ésta junta la que presenta la propuesta presupuestal de cada año a la Comisión de Hacienda.
¿Y los recursos?
Además de las diferencias en las rutas políticas que trazan, hay que agregar la situación presupuestal. En 2019, tras la cancelación de los fideicomisos públicos, se eliminó también el fideicomiso Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar) que, si bien tenía vicios corregibles, de él dependía la compra de material deportivo, pago de campamentos y competencias o pago de equipo multidisciplinario (entrenador, fisiatra, psicólogo).
Hoy, el recurso federal etiquetado para este fin no solo se redujo, además llega más lento a sus beneficiarios, pues a inicios del 2023 hay entrenadores que no habían recibido el pago de los últimos siete meses de trabajo del 2022.
Ello se suma al ‘freno de mano’ que ya padecía la administración deportiva federal, al tener recursos a cuenta gotas en deportes como: atletismo, boxeo, judo, lucha, natación o polo acuático. Pocas son las disciplinas que se sustentan de la Iniciativa Privada, como el basquetbol varonil, donde el empresario Carlos Lazo destinó recursos propios a la Selección Nacional que recién clasificó a la Copa del Mundo de la FIBA 2023.
La pandemia apresuró todo
La condición similar para todos en el mundo es la pausa por la pandemia de COVID-19, que desfasó la realización de eventos y encausó la reprogramación de los calendarios de rendimiento de los atletas, aunque retrasó los Olímpicos de Tokio 2020, al 2021, para 2023, el año preolímpico tendrá todas las justas con diferencia de meses: Juegos Centroamericanos y del Caribe (San Salvador, El Salvador); Juegos Panamericanos (Santiago de Chile, Chile), además de Campeonatos Mundiales en cada disciplina, que ofrecerán plazas olímpicas a Paris 2024.
¿Qué puede lograr México en Paris 2024?
Entre estas condiciones, Mexico avanza con ‘freno de mano’ hacia los Juegos Olímpicos y a pesar de ello, si hay oportunidad de subir al podio entre dos y cinco veces, pues en algunos deportes las condiciones administrativas, políticas y financieras fluyen con mayor agilidad, entre ellos destaca el taekwondo.
El taekwondo, que es el deporte que más recursos públicos recibió en el ciclo olímpico pasado, vio la caída más dolorosa de su historia pues en los Juegos de Tokio 2020 el país no subió ni una vez al podio en este deporte de combate, después de hacerlo de forma consecutiva desde los Juegos de Seúl 1988 (como deporte de exhibición) y ya después a partir de Sidney 2000 (cuando se incorporó al programa olímpico), hasta Río 2016.
Pese al descalabro, en el Campeonato Mundial de Taekwondo de Guadalajara 2022el anfitrión ganó seis medallas: tres oros con Daniela Souza (-49kg.), Leslie Soltero (-67kg.) y Carlos Sansores (+87kg.), además de una plata de César Rodríguez (-54kg.) y los bronce de Brandon Plaza (-58kg.) y Bryan Salazar (-87kg.). Los tres oros del taekwondo mexicano se lograron en divisiones donde nunca antes había triunfado México, por lo que esta nueva generación tiene perspectivas al podio de Paris 2024. (Recordemos que el taekwondo en Mundiales tiene ocho divisiones por rama y en Juegos Olímpicos se conjugan pesos para tener cuatro categorías para hombres y cuatro para mujeres).
Daniela Souza y su entrenador Abel Mendoza.
El tiro con Arco con la sonorense Alejandra Valencia y Luis ‘El Abuelo’ Álvarez, que ganaron bronce en la prueba mixta de Tokio 2020, al lado de la Subcampeona Olímpica Aida Roman (plata en Loneres 2012) comandan a una nueva generación entre arcos y flechas.
Mientras en atletismo, pese a los rasgos financieros y administrativos en su federación, el nivel de la marchista Alegna González, al ser 5ª en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, 4ª en la Copa del Mundo de Muscat 2022 y 7ª en los Mundiales de Oregon22 la perfilan para estar entre las ocho primeras de los 20km de marcha atlética.
Mientras en levantamiento de pesas, la Subcampeona Panamericana y medallista mundial Aremi Fuentes ganó bronce olímpico en Tokio 2020 y prácticamente a mil días de los Juegos de Paris 2024 ya estaba entrenando para regresar al podio en la división de -75kg.
En tanto los atletas sepan enfrentar la intrincada situación administrativa que viven los deportes acuáticos en México, en la disciplina de Clavados se mantienen las posibilidades, junto con el ciclismo mexicano que cierne sus mayores posibilidades en el velódromo; estos dos, al lado del deporte que inventó el Baron a Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos Modernos: el Pentatlón Moderno.
Si en Paris 2024 Mexico no ganase ni una medalla, se repetiría un hecho que el país no vive desde Ámsterdam 1928 y que solo ha sucedido dos veces, en la participación histórica de Mexico: primero justo en Paris 1924 y después en Ámsterdam 1928. Pero más allá del dato, el trago amargo podría a su paso dejar tanto mal sabor como fortalecimiento y sería la inflexión hacia la renovación (y en algunos casos la creación) de un modelo deportivo…y no, al decir esto no deseo que México se quede sin ganar medallas.
Es más difícil que México no toque ni un podio olímpico, a que sí lo haga y por ello, pese a las condiciones en que llega el deporte mexicano al cierre de este ciclo olímpico, si las medallas caen, sucederá algo a la vez tan bueno como malo; en lo bueno, se premia al esfuerzo del atleta y los lustros que dedicó a consumar su sueño; en lo malo, sobre sus logros se justifica la operatividad del ‘sistema’ del deporte, sin priorizar una necesidad de mejorarlo.